La reducción de riesgo del uso de alcohol y otras
Drogas
Uno de los descubrimientos más
importantes de las últimas tres décadas es el reconocimiento de que los
ataques de corazón e infartos eran una importantísima causa de muerte,
provocando el 50% de todas las muertes en algunos países desarrollados (ej.
EE.UU.) y 3 veces más muertes que el cáncer. Se sabe que hay diferencias en
las tasas de muerte por enfermedades del corazón de acuerdo a distintas
poblaciones. Estas diferencias se conocen gracias a que se han identificado
los factores de riesgo. Los más significativos son fumar,
hipertensión e hipercolesterolemia. También se identifican otros; por
ejemplo factores genéticos, dieta y falta de ejercicio. Las investigaciones
mostraron que factores de riesgo relacionados con el estilo de vida como
ejercicio, dieta y fumar pueden reducir el riesgo de muerte por enfermedades
del corazón.
Estos conocimientos sirven como
modelo de las acciones para reducir el uso de alcohol y otras drogas. Los
factores de riesgo asociados a enfermedades cardiovasculares son comunicados
a la comunidad médica y a la población a través de revistas profesionales y
medios masivos. Por supuesto, para reducir los riesgos, las acciones
sugeridas deben ser puestas en práctica por los individuos y las familias.
Uno de los más significativos logros (comparables a la introducción reciente
de vacunas preventivas y antibióticos) ha ocurrido en las tres últimas
décadas con la reducción de conductas de alto riesgo (la tasa de muerte por
infarto en los EE.UU. se redujo en un tercio).
Si bien hay similitudes entre ambos
tipos de riesgo (la más dramática, el cigarrillo, que es un factor de riesgo
común en las enfermedades del corazón y el uso de alcohol y otras drogas),
hay también muchas diferencias: