Identificación de jóvenes con alto riesgo
Los factores de riesgo en uso de
alcohol y otras drogas se pueden clasificar en 5 categorías: factores
genéticos y familiares, factores de pares, factores psicológicos, factores
biológicos y factores sociales. Hawkings y sus colegas han enfatizado que
estas categorías no se excluyen unas a otras, ya que interactúan entres sí.
De todas maneras, a los efectos de hablar de ellas, se presentan
individualmente.
A.
Factores genéticos y
familiares
1)
Historia familiar de
alcoholismo. Hay evidencia de factores
genéticos (Begleiter, 1984; Bloom, 1982; O’Connor y Hesselbock, 1985; Porjes
y Begleiter, 1985; Scheckit, 1980-1985). Los estudios de gemelos señalan
también la importancia de factores genéticos sobretodo en los hombres (Kaij,
1960; Schukit, 1972; Cadoret, 1980; Gurling, 1981; Pickens y Sockis, 1986).
2)
Historia familiar de
conducta antisocial (Mc Cord, 1962;
Robins, 1966).
3)
Dirección y disciplina
inadecuada en los padres (Baurmind,
1983; Dishion, 1985; Kumpfer, 1987; Patterson y Dishion, 1985; Penning y
Barues, 1982; Robins, 1980; SIMCA-Fagan y Gersten, 1986).
4)
Conductas favorables al
uso de alcohol y otras drogas por parte de los padres
(Johnston, 1984; Kandel, 1982; Kim, 1979; Thorne y
Deblassie, 1985).
B.
Factores de pares
Uno de
los factores de mayor fuerza para predecir el uso de alcohol y otras drogas
en un adolescente es que lo haga su mejor amigo (Ellit, 1985; Jessor 1980;
Kandel, 1978; Kaplan, 1982; Norem-Hebeisen, 1984; O’Donnell y Clayton,
1979).
C.
Factores psicológicos
Se
asocian con el uso de alcohol y otras drogas el fracaso en la escuela (Aruhalt
y Kleiu, 1976; Annis y Watson, 1975; Robins, 1980); el bajo interés en el
colegio (Brokks, 1977; Kandel, 1982; Kim, 1979; Smith y Fog, 1978); la
rebeldía y alienación (Backman, 1981; Johnston, 1973; Kandel, 1982; Kumpfer
y Le Mash, 1986; Smith y Fog, 1978; Holmberg, 1985) y la conducta
antisocial (Elliot, 1985; Kandel, 1986; Kellam y Brown, 1982; Robins,
1980).
Una serie
de factores de carácter ha sido identificada como rasgos de carácter
asociados a tener alto riesgo de problemas de alcohol y otras drogas en la
adolescencia: falta de interés por los sentimientos de los demás, frecuentes
mentiras, gratificación inmediata e insensibilidad al castigo.
D.
Factores biológicos
Uno de
los estudios más importantes en los últimos 30 años es acerca de los
factores biológicos de la dependencia al alcohol y otras drogas y tres son
sus conclusiones más importantes. En primer lugar, que hay una base
genética: hay personas más vulnerables que otras a causa de la herencia. En
segundo lugar, que las drogas trabajan produciendo una experiencia de placer
en el cerebro. La tercera conclusión es que una vez que se es dependiente al
alcohol y otras drogas es muy difícil parar ya que la persona dependiente
actúa de manera biológicamente diferente a quien nunca usó drogas. Esta
diferencia hace que sean muy comunes las recaídas (Schukit, 1985; Rajses,
1975).
E.
Factores sociales
Las
características de la comunidad juegan un papel conocido en la etiología de
la delincuencia y en el desarrollo de uso de alcohol y otras drogas.
Comunidades caracterizadas por una gran movilidad muestran altos riesgos de
crimen y delincuencia (Farmington y Wast, 1981). Las mudanzas han sido
asociadas a altos grados de iniciación en el uso de drogas (Catalana, 1985;
Kaplan, 1984) así como también las mudanzas han reducido el uso de drogas en
algunos jóvenes, presumiblemente al alejarlos de la presión de pares que
usan alcohol y otras drogas (Robines, 1988).
Las
relaciones entre densidad de población, desorganización de la comunidad y
conductas delictivas ha sido establecida (Mc Cord, 1959: Schlossman, 1984).
Chicos que viven en extrema pobreza y deprivación tienen más posibilidades
de convertirse en delincuentes y usar alcohol y otras drogas (Fanington,
1985; Robins, 1979; West y Farnington, 1973). Si bien la desorganización
social y la deprivación aumentan el riesgo de problemas con alcohol y otras
drogas, también se ha reconocido que altos niveles de problemas de alcohol y
otras drogas en las comunidades causan desorganización social y reducen la
posibilidad de brindar el desarrollo de habilidades y oportunidades a sus
miembros.
